En el corazón de Castropol, en Lugar Campoabierto, s/n, se encuentra el Hotel rural La Casa Del Burrero, un alojamiento que encaja perfecto si buscas desconectar rodeado de naturaleza. Está cerca del barrio de El Teixo, a dos pasos de la Plaza de Abastos, ideal para pasear y sentir el ambiente local sin complicaciones.
Este hotel ofrece una piscina al aire libre que viene genial para refrescarse tras un día explorando la costa asturiana. El restaurante propone platos caseros con productos de la zona que merecen la pena probar. Abre todos los días, lunes a domingo, domingo, 21 junio–, 22 junio, martes: domingo, 21 junio–, 22 junio, miércoles: domingo, 21 junio–, 22 junio, jueves: domingo, 21 junio–, 22 junio, viernes: domingo, 21 junio–, 22 junio, sábado: domingo, 21 junio–, 22 junio, domingo: domingo, 21 junio–, 22 junio, lo que facilita cualquier plan, incluso si llegas tarde.
Quien se ha alojado aquí suele valorar mucho la limpieza, la rapidez en la atención y la relación calidad-precio. También destacan la tranquilidad del entorno y la amabilidad del personal, algo que se nota desde que llegas. Si buscas un sitio con ese aire rural sin complicarte, este hotel puede encajar bastante bien en tus planes por Castropol.
Dirección y datos de contacto de Hotel rural La Casa Del Burrero
📍 Lugar Campoabierto, s/n, 33768 Castropol, Asturias📞 +34657737996Hotel rural La Casa Del Burrero tiene una valoración de 4.8 sobre 5 basadas en 20 opiniones según Google Business Profile.
Opiniones de Hotel rural La Casa Del Burrero en Castropol
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Situada en un entorno maravilloso y silencioso en un bosque de pinos y eucaliptos si sitúa la Casa del burrero, regentada por María y su marido Pedro. Dos personas maravillosas, simpáticas y dispuestas a ayudarte en todo. La casa muy bien cuidada por María y siempre limpia tiene varias habitaciones amplias en las que se admiten mascotas bajo petición. Nuestro perro ha estado mejor que en casa, ya que tienes unos caminos alrededor en los que poder sacarle a pasear y además un gran patio verde lleno de árboles. Los desayunos han sido fantásticos, aunque nosotros no somos de desayunar mucho, pero María te pueden preparar unos huevos fritos o incluso algo de embutido si quieres. Está muy cerca de Galicia, y hay muchos sitios y pueblos entrañables cercanos que visitar como Taramundi, Tapia de Casariego, Playa de las catedrales o Cudillero entre otros. Siempre puedes preguntarle a María que te dará buenos consejos, tanto sobre qué visitar como dónde comer (en nuestro caso, nuestra hija es celiaca y siempre nos daba buenos consejos sobre dónde comer con ella sin problema). Se puede hacer el tipo de turismo que quieras: de interior, playa, rutas por el campo o simplemente gastronómico, ya que todo está cerca en coche. Nosotros somos bastante de playa, y aunque hemos visitado un montón de pueblos, nos gusta mucho bañarnos en el mar. Teniendo en cuenta que tenemos un perro, existe una playa no muy lejos de la playa de las catedrales en la que está permitido el acceso con ellos, pero si no, existen playas más cercanas que se pueden aprovechar sobre todo en veranito, aunque la temperatura en general es bastante agradable incluso en épocas de mucho calor. Qué más decir, hemos quedado encantados, y esperamos poder repetir pronto.
Aparte de la casa, que es una auténtica belleza y en un emplazamiento perfecto (apartado pero cerca de muchos lugares interesantes que visitar), María y su familia ponen la guinda al pastel. El ambiente es tranquilo, familiar y relajado. Los desayunos pantagruélicos de María son un punto fuerte, sin duda. Tan copiosos y ricos que a veces ni comes luego. Fuimos con los perros y fueron todo facilidades (además de que a ellos les caía siempre algo para desayunar también!). El precio inmejorable para lo que uno recibe de la estancia. Repetiremos sin duda! Muchas gracias por una semana fantástica.
El hotel rural es muy acogedor, María y Pedro hacen que tu estancia sea como estar en casa. Trato maravilloso con nosotros y con los peques. Muy amables y siempre pendientes que no te falte nada. Los desayunos excepcionales. Esperamos volver pronto. Lo recomiendo al 200%, es un entorno rural alejado de todo ruido y cerca de cualquier sitio que quieras conocer.
Desde hace unos 15 años acudimos a esta bella zona de Asturias una vez al año. Nuestro alojamiento por antonomasia es la Casa del Burrero. Recientemente ha habido una cambio en la propiedad y acudimos expectantes. Pues he decir que la atención, el desayuno, la limpieza y, sobre todo, el cariño que dispensan Irina, Lydia, Miguel y German son insuperables. Volveremos una y otra vez. Gracias!
El hotel es muy acogedor, es un sitio muy tranquilo y los propietarios nos han tratado fenomenal. El desayuno lo tomamos en el porche, fue muy completo. Llevamos a nuestro perro y congenió con las dos gatas que tienen. “Volveremos”
Ha sido uno de los mejores lugares, si no el mejor, de todos en los que me he alojado como peregrino del Camino del Norte. Es un hotel situado en una zona muy tranquila y bonita. Desde que llegas, la anfitriona María te hace sentir como si estuvieses en casa. Te enseña el alojamiento y la habitación y se ofrece para ayudarte en todo lo que necesitas. He podido disfrutar de una rica cena casera y de un desayuno digno de un hotel de cinco estrellas: café recién hecho, zumo recién exprimido, bizcocho casero, fruta, pan tostado, embutido... Ni qué decir que la habitación donde estuve me pareció maravillosa, con un gran baño propio y una cama muy cómoda donde descansé de maravilla. La sensación de tranquilidad y el ambiente tan acogedor me han hecho llevarme un gran recuerdo de este lugar. María, muchas gracias por atenderme tan bien.
La estancia en este hotel rural ha sido fabulosa. Las dueñas son muy muy atentas y majas, el desayuno excelente, todo casero y muy rico. El jardín es enorme y tiene muchísimo encanto. Repetiremos seguro.
Un lugar con alma y un anfitrión de 10 Pasé unos días en La Casa del Burrero y no puedo estar más contento con la experiencia. Desde el momento en que llegas, notas que es un sitio especial. No es solo un hotel bonito y bien cuidado (que lo es), sino que tiene algo más: ese ambiente acogedor que hace que te sientas en casa desde el primer minuto. Gran parte de esto es gracias a Miguel, se nota que pone el alma en lo que hace. Siempre atento, sontiente, con buenas recomendaciones y dispuesto a hacer que la estancia sea perfecta. Es ese tipo de anfitrión que marca la diferencia. Las habitaciones son súper cómodas y tienen ese equilibrio perfecto entre lo rústico y lo moderno. Todo está impecable y pensado al detalle para que te relajes. Y el entorno… simplemente espectacular. Si buscas desconectar y respirar aire puro, este es el sitio. El desayuno merece mención aparte: productos frescos, buen café y ese toque casero que hace que empieces el día con buen pie. Además, Miguel te aconseja sobre planes en la zona según lo que te apetezca hacer, ya sea perderte por la naturaleza o descubrir rincones con encanto. Si buscas un sitio con personalidad, lejos de lo impersonal de los grandes hoteles, La Casa del Burrero es una apuesta segura. Sin duda, repetiré.
Hotel rural fantástico, las dueñas ofrecen un trato maravilloso de 10 ,el desayuno es estupendo hacen bolleria casera buenísima. Tienen un jardín para disfrutar que no puede ser mas bonito. Un entorno perfecto en medio de un bosque, pero con la ubicación ideal tanto para visitar playas como para destinos cercanos como Tapia o Ribadeo. Y repito el trato de ellas es de 10. 100% recomendable.
El lugar es maravilloso. En plena naturaleza y la playa muy cerquita hace del lugar un sitio de descanso y paz total...Los desayunos caseros y todo muy rico. La estancia con nuestra perrita Y el trato de la dueña de la casa hacia nosotros hace que les valore con un súper 10!!!! Gracias 🙂
Una maravilla. Cerca de todo pero en mitad del bosque y rodeado de caminos y naturaleza. Jardín maravilloso y tranquilo preparado para ir con mascotas y niños. Trato amable con desayunos riquísimos. Puedes contratar las cenas por buen precio y todo comida casera y de gran calidad. Yo he ido con mi perra, una caniche toy y ha sido tan feliz como los humanos. 100% recomendado.
Todo un descubrimiento de un alojamiento tranquilo y al mismo tiempo muy bien conectado con la parte occidental de Asturias y Lugo. Los nuevos dueños han mantenido y mejorado las cualidades de esta casa rural. Limpieza, amabilidad, tranquilidad y comodidad. Habitaciones amplias y completamente renovadas. Los desayunos son muy buenos y con productos caseros. No dejen de probar las distintas mermeladas. También se puede cenar si se avisa con antelación. Excelente cocina por cierto. Seguro que volveremos.
Hemos pasado tras días muy buenos. Esta en un lugar muy tranquilo y rodeado de bosque, ideal para relajarte. Todo limpísimo. Cenamos tres noches, comida casera riquísima. Yo no puedo tomar gluten y no hubo ningún problema. Los desayunos muy buenos. Éramos cinco y una perrita que disfrutó un montón corriendo por el jardín. Son súper amables y te facilitan todo. Muy recomendable. Volveremos
Localización perfecta, en el bosque bajo unos inmensos árboles que regalan brisa fresca. Muy cerca de las playas, todo a una distancia de 10 minuto en coche. La atención al detalle, con esmero y cariño. Todo el desayuno hecho en casa, al natural, súper sano.
Excelente elección de alojamiento para una visita a la zona. Hemos pasado unos días muy agradables en este hotel, enclavado en un entorno natural idílico. Sus propietarios son muy amables y todo ha estado perfecto. Volveremos!
Nuestra estancia en La Casa del Burrero fue una auténtica joya rural en el corazón de Asturias. Desde el primer momento, el entorno transmite paz: rodeado de verdes prados, montes y a tan solo unos minutos de la costa, es el sitio perfecto para desconectar. El desayuno es otro punto fuerte: productos locales, bizcochos caseros, pan recién hecho, mermeladas artesanas… todo servido con cariño y atención. Además, el jardín es precioso, ideal para leer, tomar el sol o simplemente dejar pasar el tiempo. La atención fue excepcional. La anfitriona es cercana, amable y siempre dispuesta a recomendar rutas, playas o lugares para comer. Se nota que ama el lugar y lo transmite a cada huésped. Muy cerca están Tapia de Casariego, la Playa de Peñarronda y pueblos con mucho encanto. Una ubicación ideal para explorar la comarca occidental asturiana. En resumen, La Casa del Burrero es más que un alojamiento: es una experiencia tranquila, auténtica y entrañable. Un sitio al que apetece volver.
Un hotel mágico, en medio de un bosque, silencioso y tranquilo pero cerca de TODO. El trato de los dueños es excepcional, cuidando y mimando a sus clientes. Lo mejor los desayunos, elaborados artesanalmente por la dueña, desde la mermeladas hasta los bollitos de manzana y requesón. Lo recomiendo 100%, y volveremos sin duda cuando estemos por esta zona.
Lugar tranquilo en un entorno muy agradable. El desayuno fabuloso, todo casero de verdad. También te hacen cenas si lo pides con antelación. Las anfitrionas muy amables y consideradas. La limpieza excelente. Tiene un jardín muy agradable y tranquilo con barbacoa.Los perros son bienvenidos (10€ por perro y día).
Que decir..... Pequeño hotel de conducción familiar inmerso en el verde, te despiertas con paz....la atención por parte de los propietarios una maravilla, te sientes como en casa. Desayuno 100% casero ( mermeladas, yogur, magdalenas, zumo). Llegamos a ultima hora de la noche y nos esperaban con la cena recién hecha!!!! Después de habernos perdido en carretera con el frío que hacía se agradeció el detalle.
Acabamos de pasar unos días en la Casa del Burrero, en el puente de 1 de Mayo 2026 y la experiencia no ha podido ser mejor. Si buscas desconectar de verdad, este es el sitio. La tranquilidad es total; solo se escucha el sonido de la naturaleza. El jardín es, sin duda, una de las joyas del hotel. Es orecioso, está cuidadísimo y es el lugar perfecto para leer un libro o simplemente relajarse rodeado de verde, tomando un café Mención especial merecen los desayunos: caseros, abundantes y hechos con muchísimo cariño. Todo está delicioso, especialmente la repostería artesana, las mermeladas caseras y el yogurt también casero. Pero lo que realmente marca la diferencia es Irina. Su atención es excepcional; es una anfitriona detallista, amable y siempre pendiente de que no te falte nada, haciéndote sentir como si estuvieras en tu propia casa. Nuestra habitación era muy amplia, con espacio de sobra para sentirte cómodo, y lo mejor de todo eran las espectaculares vistas: despertar viendo el jardín y más alla el bosque es un auténtico lujo para los sentidos. Volveremos sin duda. Bruno y Raquel
Preguntas frecuentes sobre Hotel rural La Casa Del Burrero
¿Cuál es el teléfono de Hotel rural La Casa Del Burrero?
El teléfono de Hotel rural La Casa Del Burrero es +34657737996.
¿Dónde está Hotel rural La Casa Del Burrero?
Hotel rural La Casa Del Burrero está en Lugar Campoabierto, s/n, 33768 Castropol, Asturias, Castropol.
¿Qué horario tiene Hotel rural La Casa Del Burrero?
El horario de Hotel rural La Casa Del Burrero es: Lunes: domingo, 21 junio–, 22 junio. Martes: domingo, 21 junio–, 22 junio. Miércoles: domingo, 21 junio–, 22 junio. Jueves: domingo, 21 junio–, 22 junio. Viernes: domingo, 21 junio–, 22 junio. Sábado: domingo, 21 junio–, 22 junio. Domingo: domingo, 21 junio–, 22 junio.
¿Qué valoración tiene Hotel rural La Casa Del Burrero?
Hotel rural La Casa Del Burrero tiene una valoración de 4.8 sobre 5, basada en 20 opiniones.
¿Tiene página web Hotel rural La Casa Del Burrero?
Sí, puedes visitar la web de Hotel rural La Casa Del Burrero en http://www.lacasadelburrero.com/.